Las V Jornadas Teológicas del Ordo Virginum en España, celebradas en Madrid, han reunido a más de 70 vírgenes consagradas de todo el país en un espacio de formación, reflexión y comunión eclesial. Estas jornadas, de carácter bianual, han tenido como eje central la identidad y misión de la virgen consagrada en el mundo actual, bajo el lema: “La virgen consagrada: presente en el mundo y peregrina hacia el Reino” (Benedicto XVI).
A lo largo del encuentro se ha profundizado en la vocación de la virginidad consagrada como una llamada a vivir una entrega total a Cristo, al servicio de la Iglesia y de todos los hombres y mujeres; contribuyendo a la extensión del Reino de Dios y a la transformación del mundo desde dentro.
UNA REFLEXIÓN SOBRE LA PERSONA, LA VERDAD Y LA VOCACIÓN
Las jornadas comenzaron con la ponencia del Dr. Juan Manuel Burgos, quien abordó el misterio de la persona como ser en relación, ofreciendo claves antropológicas para comprender la vocación como respuesta a una llamada que implica donación y apertura a los demás.
Durante la jornada del sábado, la Dra. Milagros María Muñoz profundizó en el pensamiento de Edith Stein, explorando la búsqueda de la verdad y el sentido, así como la dimensión esponsal y maternal de la vocación. Se destacó especialmente cómo la virginidad consagrada, lejos de ser una renuncia, se convierte en una forma fecunda de maternidad espiritual y de entrega al servicio de la vida.
Asimismo, se reflexionó sobre la identidad de la virgen consagrada como anuncio, testimonio y profecía, llamada a estar en el mundo sin ser del mundo, como signo visible del amor esponsal de Cristo por la Iglesia.
ACOMPAÑAMIENTO, MISIÓN Y VIDA EN EL MUNDO
Uno de los momentos clave fue la sesión dedicada al acompañamiento personal y espiritual, a cargo del equipo del Instituto de la Familia de Orense, donde se subrayó la importancia de cuidar la comunión, la misión compartida y las relaciones auténticas como base de la vida consagrada en medio del mundo.
También se puso el acento en la dimensión misionera de esta vocación, invitando a tejer relaciones que rompan la soledad y el anonimato en nuestras ciudades, en línea con la llamada del Papa Francisco.
PEREGRINAS HACIA EL REINO
El domingo, D. Valentín Aparicio profundizó en la identidad de la virgen consagrada como peregrina hacia el Reino, iluminada por la Palabra de Dios, llamada a ser luz en medio del mundo.
Por su parte, D. Manuel González López-Cors abordó la centralidad de la vida litúrgica como espacio de encuentro con Dios, fuente de belleza y transformación, desde la que brota la alabanza y la intercesión por la salvación del mundo.
UN ESPACIO DE COMUNIÓN Y RENOVACIÓN
Estas jornadas han sido una oportunidad privilegiada para fortalecer la identidad, renovar la vocación y compartir la vida entre vírgenes consagradas de distintas diócesis, reafirmando su misión como presencia viva de Cristo en medio del mundo.
Un encuentro que ha recordado, una vez más, que la virginidad consagrada es un signo de esperanza, una vocación profundamente actual y necesaria, llamada a iluminar la realidad desde la fe, la entrega y el amor.